"Operación Triunfo" del volumen: Sensaciones sanadoras.- 2





Llego el día. Y ya pasó el día. Aunque ahora me sienta perdida en el tiempo-espacio real, que es mi casa, que es domingo y son las 2 de la tarde. Lo "más feo" ya pasó.




Jueves 12 de diciembre, dia libre, jueves, mis queridos jueves. Me dijeron que podía ir entre las 21 y las 23 hs, llegamos a eso de las 22.30 con la mia mamma. Tranquis, nos dieron una habitación VIP, estamos del otro lado, -pensé-.  El diablo viste a la moda, aire acondicionado, comida, baño para mi sola, buen trato de parte del equipo de enfermeras y nurses…algo mais?
Pase la noche allí, regia. 

Al otro día seria el gran día. A las 8 aprox. porque no sabía bien la hora, vinieron a decirme que a las 9 me bañara con un jabón antibacterial que me iban a traer. Y que a las 11 iba hacia el famoso block quirúrgico. Que miedo da esbozar apenas ese nombre!

Cuestión que luego de bañada, me dijeron que se habían adelantado las operaciones que iba a ir a las 10 en vez de las 11...Nunca ocurrió. Me divertí con mi hermana mirando Friends, ja ja ja todo genial y gracioso, a pesar que ya me aburría la espera de no saber a que hora me operarían. Mi hermana fue a consultar y se habían retrasado dichas operaciones, pues iría en breves...
A las 12 y unos minutos (no atiné a mirar la pantalla del televisor para ver la hora) vino el “camillero” y una enfermera que tenía una túnica de color diferente a las demás, por ende, no era blanca, sino beige oscura. Me cayeron las fichas. Chi chi chi. Me subí a la camilla, la inclinaron, para que no viajara cualsi durita, y allí emprendimos viaje hacia los ascensores. ¡Qué divertido fue el paseo! Todos te miran y uno se siente con miedo, y con ganas de decirles: “estoy bien!! Aun no me han hecho nada…” pero la mirada tenebrosa de los de afuera vuelve a intimidar mi ansiedad. Aunque se que todo estará bien, y que es algo “sencillo” y que soy joven y blablabla, es inevitable no cagarse ante semejante acontecimiento: una operación. Por mas delicada, minuciosa que sea, no deja de ser lo que es, una intervención. Y no quiero usar mas sinónimos porque soy muy sensible para con la sangre/piel/imágenes no gratas (internas) del cuerpo humano.

A las 12.25 estaba en la salita de espera antes de pasar al block. Con una enfermera muy canchera y amable, que me hacía reír y todo. Qué genial, pensé. Estoy nerviosa hasta las patas y alguien me saca una sonrisa. Mucha cholulez. También escuché de costado problemillas laborales, es decir, de compañerismo, dinero, echadas en cara, saludos con cara de “no te banco pero te tengo que saludar igual”. La vida misma. No duró tanto la pavada, pues vino el anestesista a hacerme preguntas y a los 5 minutos…o un poco más, emprendí viaje nuevamente. Esta vez sí, con la cara de miedo más expresiva que haya tenido en mi vida (y eso que no me la vi).
La sala de operaciones es tenebrosa de por si, la luz que está arriba de la camilla tiene 3 luces redondas y forma de monstruo, bicho.
El anestecista me alerta : “te vas a marear, ta gorda?” Cariñoso si los hay. Muy buena onda también. A lo que atino a responder,: “de los ojos decís?” Y me contesta: “Te vas a sentir rara.” Miré para el techo, quise respirar profundo y ya no puedo continuar el relato de esta parte porque no me acuerdo de más nada. La anestesia es mágica!!! Agradezco a mis padres y mi hermana que quisieron que yo naciera, y luego agradezco a la señora/señor que inventó este súper adelanto. Uno no se entera de absolutamente NADA de lo que ocurre. Pasas a otro plano sin darte cuenta. Y eso es lo que más me impactó de toda la vivencia en la Médica Uruguaya. 

A las 13,45 estaba en la misma salita pero ya operada. Un poco dolorida y con mis ojos que se abrían y cerraban. Respondía como dormida, y tenía frío. La súper enfermera canchera me dio un suero calentito, que no entendí porqué estaba calentito pero me hizo regio a mis pies.
Me llevaron de retorno a mi habitación. Mi madre ya me estaba esperando en la puerta del ascensor del block. Ya en mi sala vip, me recibieron mi padre y mi hermana, faltaba que tiraran papelitos y matracas porque estaba sana y salva! Sus caras de felicidad me tranquilizaron. Aunque aun estaba en shock por la rapidez del asunto.
Recién al rato de volver a mi camita, entendí que me habían operado al fin. Estaba semi en “cueros”. Me miré la panza y tenía 3 gazas blancas en los lugares que me habían dicho que iban a “trabajar”.
No me desmaye, no no, sobrevivi. Estuve dormitando toda la tarde. Es decir de 2 y media a…todo el dia digamos. Me despertaba cuando venian a tomarme la presion y la temperatura. Después estuve con vómitos desde las 6, feísima sensación. Igualmente me avisaron que era normal por el efecto de la anestesia (en este punto no me cae bien la susodicha, pero solo en éste eh). Bueno, entre pitos y flautas, vino mi hermana y seguimos con la racha de mirar series de Warner. Luego miramos la comedia ‘Solamente vos’, entre tanto yo seguía con vómitos. Me cambié de ropa, es decir, me saqué la ropa especial de operation. Que era muy graciosa, toda blanca, como para cantar en un ritual.
Nos dormimos. Entrecortado, porque mas tarde vinieron a cambiarme el suero y esas cosas. Se hizo de mañana. Tempraneli de nuevo me controlaron presion y temperatura. Y cuando tolerara el liquido me sacarian el suero. Al fin!! Me trajeron el desayuno y lo comi con mucho apetito y felicidad. Tambien compartimos un alfajor de nieve que tenia mi hermana. Regio. Me bañe. Despues vendrian a curarme las cicatrices y a sacarme la vía. Esa era la mejor parte. El tema de las venas y la sangre me inquieta bastante. Es una zona muy delicada, y la verdad no me gusta nada la modalidad “vía”, aunque creo que es un gran avance porque por alli me pasaron Primperan y a la vez suero. Sin mas, me dispuse a pintar mandalas, y a las 12 am del dia sabado me trajeron el almuerzo. Que rico! Tortilla de verdura con pure de zapallo y zanahoria, delii. De postre compota de manzanas. En medio de la comilona, entra el medico y la enfermera. Tuve que dejar de masticar, pues venia a revisarme y darme el alta.
Entre todo los procedimientos e información que me dio, me dijo “CAMPEONA”. Esa palabra no se me va a olvidar nunca. Porque yo me sentí como tal, y eso se reflejo en mi apariencia y valentía (?). Se dio cuenta que tenía buena cara, buen “semblante” (me enteré hoy que se dice así), que tenía apetito, (si no era por él seguía comiendo tranqui pues se me enfriaba la comida) y que de ánimo estaba regia, feliz de salir de este asunto del quiste.
Volví a mi casa a la 1 y 30 y ese fue el relato de mi experiencia operatoria. Solo resta recuperarme, que todo vuelva a su sitio, descansar, y recargar pilas para lo que resta del año. Y el resultado de lo que extrajeron de mi, el análisis demora unos 15 días, allí estaré un tanto más calma que ahora y con seguridad de como seguir. Supongo que volveré a las canchas alrededor del 24, que no me inmuta en absoluto, pues ya sabrán que no me gusta la navidad.
Seguramente escriba un post de despedida de año, en unos días nomais…con mi ser curado del todo.
Saludos pra tutti, buen mitad de mes.


Dejo imagen de playa Verde que me transmite frescura y paz.





Cat*



Comentarios

  1. Cata, muy ameno lo tuyo eh.. hiciste de un momento denso y hasta espeso un texto super digerible y contundente. Fui tras tus palabras sin esfuerzo alguno, me gusta el humor que tenes y tu mirada critica. Espero que como lo plantea el propio Ojo de Horus todo este en armonía ahora en tu mente-cuerpo. Abrazo!

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  2. Tante gracie por sus palabras estimado!! :) Arriba la literatura.

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