Amor a primera y única vista.

Delivery.

Un hombre viene en una moto. Casi siempre lo esperas con ansias porque trae comida y eso es sagrado, casi siempre es de noche y tenés mucho hambre. Casi siempre es de tu edad, canchero, casi siempre tu perro sirve de excusa para intercambiar un par de palabras, no muchas, y sobre todo... risas.  Le pagás y se va.
Inmediatamente una sensación extraña se apodera de vos. Me llamará? Pasará por acá? Tiene tantas casas y direcciones que seguro se olvida al doblar la esquina. Y creo que es lo que pasa finalmente.
Cómo una persona que tiene tu telefono, tu número de puerta...sigue su camino despues de tal flash?
No quiero hacerme la divina, pero hay miradas que valen diez mil palabras/llamados/mensajes.

Brindo por esos valientes que te traen la comida caliente, que te sacan una sonrisa, que son una especie de dios porque te salvan la cabeza cuando no querés/podés cocinar, y cuando estás enferma, enojada, despeinada..les tenes que abrir la puerta igual de pijama, pantuflas, o con tu mejor chaqueta.




Salú de li ve ry. O entregador a domicilio hablando en Uruguayo. :)

Comentarios

  1. amor a domicilio, brillante servicio. lo que falto, Cata, fue la propina... capaz eso explica el no-llamado posterior. jejej un abrazo. muy bueno!!

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  2. Pero que materialista!! Si no me llama porque no tengo plata, no me interesaa jajaja. Unos cracs los deliverys, q nunca falten.

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