Ahora sí
Respiró hondo.
Era verano y su piel estaba bañada en salitre de océano y muchos rayos de sol, sumados a una gran felicidad vivida en un lugar paradisíaco de su país.
La sonrisa blanca y amplia denotaba el bienestar que también salía por sus poros : qué lindo es compartir lo bueno de la vida.
Hace unos veranos atrás, soñó o mejor dicho, quiso poder disfrutar con un verano como éste. ¿El ideal? Esa palabra jamás le llamó la atención, así que optó por denominarlo el verdadero, porque a fin de cuentas, cuando uno elige y transita algo es porque lo siente real, mágico, en el momento en que se está dando.
Pensó también en lo vertiginoso de la vida, que es de las cosas más lindas que tiene el mirar hacia atrás, sin detenerse; solo apreciar lo vivido y sonreír al sentirse bien hoy en día, con todo eso en la mochila del crecer.
Rememoró un verano en el que se volvió a su hogar antes de lo previsto por un desacuerdo con sus amistades, otro verano en el que pasó bien pero de a ratos, otro, de los más aburridos y lentos, en los que le descubrieron el famoso quiste que impidió algunas vivencias de ese entonces... Hasta que en diciembre de 2013 ¡volvió a ser sana y fuerte para siempre!! El verano de ese mismo año, fue triste y movilizador; se enfrentaba por primera vez a una pérdida cercana, a la muerte en carne propia. Fue un proceso paulatino que la ayudó a crecer de golpe, en varios aspectos y así mover el foco de lo que es importante, y de lo que realmente no lo es. Te cambian los parámetros cuando la vida te dice "hola, no somos inmortales." Ella por su parte transitó lentamente todo lo que conlleva el duelo; hoy en día, haciendo un "balance sensorial", jamás imaginó encontrarse tan afín con la situación, teniéndola asumida y pudiendo contar a desconocidos sobre la persona que ya no está físicamente. En realidad es parte de la misma rueda, la evolución personal, y el camino recorrido hacen que podamos ver los acontecimientos, hasta los más dolorosos, desde una óptica más óptima, para poder seguir viviendo con alegría, irradiando vida a la vida y luz a todo lo que nos rodee. Porque su Abuelo está disfrutando con ella todo lo que va sintiendo, todo lo que ha avanzado en estos años, todo lo nuevo que viene ocurriendo y eligiendo, todo lo que estaba ahí y de un momento a otro miró sin titubear.
El verano 2014 no fue verano, o sí, pero poquito. Se moría de calor yendo a trabajar, llegaba pegada a dicho lugar, hasta que un día se le ocurrió llevarse un short puesto y guardar la ropa de trabajo en el bolso.
No era divertido ir blanco teta en el 187 y añorar la
licencia como un "condenado", pero estaba próxima a renunciar así que
se lo bancaba sin más preámbulos...El día de la licencia llegó y llegó la
lluvia, no recuerdo otro verano en que halla llovido tanto!! Si tenía 11 días
de licencia, llovieron 7. Por ende, playa 0. El retorno también fue raro porque
estuvo bueno no trabajar en ese lugar rutinario, se sentía como trancada ya que
no le encontraba otro beneficio más que el sueldo. Resumiendo, en el 2014
tampoco vacacionó literalmente y eso le sumaba a su cuerpo y a su mente,
digamos a su memoria vacacional, un condimento de acumular más ganas para lo
que sería el siguiente verano, ahora sí, 2015.
Y el año pasó volando, con un montón de personas, situaciones, actividades, aprendizajes y más aprendizajes que la fueron fortaleciendo en su tránsito por el planeta Tierra.En un abrir y cerrar de ojos estamos acá, es 20 de enero en la capital y el mejor verano de su existencia pasó hace solo un par de días. ¿Lo imaginaba? Creo que sí y no, en verdad no, nunca llegamos a anticiparnos por completo a algo. Lo que sí tuvo claro desde el vamos, es que valía la espera de
los años sin vacacionar acumulados, valía el esfuerzo de su autoconocimiento para desafiarse a ella misma en un viaje con personas desconocidas, y valía todo lo vivido como forma de salir a corazón abierto y simplemente; ser.
PD- Valizas, ¡te amo!


Muy lindo Lina!
ResponderEliminarDan ganas de dejar todo ir tras la estela que seguro dejaste por allá, frente a la línea de agua que ahoga al sol, en el mar visto como la máxima aproximación a lo que lo que representa el infinito. Bienvenida de nuevo. Que los cartuchos de poder sean bien administrados en este año todavía joven que promete salud y buenas nuevas. ¡Abrazo!
Bienvenido el verano !! Por más historias en Valizas y en cualquier lugar de Uruguay ! salute.
EliminarCataaaa!!! Geniaaaaaaaaaaaa!!!
ResponderEliminargracias yo también te banco.. (Inspiración 0.00 vete Traiman) jaja. Arriba compa!
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