" De esperar, ¿ qué esperar . . . ? No existe el olvido - "
Estaba
esperando ese e-mail.
Ese
encuentro.
Abría
diaramente su correo electrónico, no había caso: le había perdido
el rastro.
Probó
con la red social “libro de caras” y tampoco.
Pucha
que desapareció (de nuevo) y con una tentadora oferta...,
dejando
la intriga allí,
latente.

Quería saber si ésta era la oportunidad para descubrir algo grande,
impensado,
algo que trascendiera toda idea previa.
Se
acordó que los lunes pueden ser sus aliados si sabe manejar los
altibajos finde-semanales
y
titubeó un poco en lanzarse sin mas al lugar donde seguro la
encontraría.
Es
que “si uno no va a la montaña, la montaña no va a venir a uno”.
-Siempre
quiso tener este refrán entre sus ideales más altos, aún sabiendo
que aplica para unos pocos casos aisaldos, dado que perseguir a algo
o alguien por el hecho de que del otro lado exista una inquebrantable
quietud; no sonaba del todo convincente. -
Con
esa sensación de emprender su búsqueda se
preparó un té de frutilla, acompañándolo con galletas de miel.
Nada mejor que ingerir un estímulo dulce cuando la ansiedad y
multiplicidad de pensamientos flotan, navegan y suben escaleras sin
cesar.
¿Pero
tendrá sentido la espera? Qué lástima que Roberto no esté cerca
para poder charlarlo con él, es de esas personas que tienen las
palabras justas, como si tuvieran una bola mágica y desde antes de que
les empieces a contar algo, ya te están apoyando, con la enorme
empatía que los caracteriza y una intuición propia de alguien que
te conoce desde el vamos.
........



Comentarios
Publicar un comentario