Dos mil dieciséis vueltas al pedal
En radio pedal aprendí lo que es la libertad, de expresión y de ser, y a la par, el compromiso. Los plazos se establecen por acuerdos de palabra y sí que es grato poder cumplirlos y estar feliz por los frutos.
Cómo fue pasando el tiempo y la pulsión siempre latente, desde el día uno.
Existen momentos en los que no caemos en el diario vivir, le hacemos caso a la idea tormentosa de la rutina y nos dejamos avasallar por ella...Una parte nuestra, sabe que el cansancio laboral es real, que el mental lo es aún más; pero prevalece el instinto, ese no se apaga jamás.
Cada miércoles me iba de mi rutina "tediosa", con reloj para despertar y reloj para marcar tarjeta. En la radio el laburo se disfruta, y no digo trabajo justamente porque es reconfortante poder hacer, accionando, algo relacionado con el interés más grande de nuestra vida: en mi caso, mi profesión. Ahora tengo una duda temporal, y es si descubrí a la comunicación de niña, en el 2014 cuando me anoté en la Facultad, o este año, haciendo producción y co-conducción radial :::...: Creo que las tres opciones son válidas, porque marcan etapas conectadas entre sí y en mí.
Hoy, mirando por la ventanilla de un bus interdepartamental, tuve ganas de explayar estas líneas que ahora comparto. Una sensación de placer absoluto me invadió y a la vez, paz, agradecimiento conmigo y con los demás...con la vida. Pensé sobre varias cosas de las que me gustaría escribir o rendirle homenaje, y ¡vaya que hay muchísimas!
Un cuatro de noviembre de 1926, nacía un ser único e irremplazable, mi abuelo Jorge Alberto, tano y español de pura cepa. Obviamente nadie deja de lado los cumpleaños, son muy significativos. Él era, dentro de sus muchas facetas y aptitudes, poeta. Revolucionario, jugador de fútbol, y...fiel escucha de la radio. Dormía junto a su Spika preciada y rara vez se percataba de apagarla antes de nonear. Como creo en un algo más allá, no necesito contarle del presente que transito, ahora, a paso lento. Tengo su gen, su sangre transformadora y su visión crítica y constructiva de la vida. Es a través de la palabra que elijo celebrar este día, unido al cumpleaños de la radio que se cumplió el 26 de octubre.
El próximo fin de semana, tenemos una gran fiesta gran para hacer este sentimiento, expresión.
Gracias al apoyo de los ángeles, como siempre digo, llegó un instante en que miré de frente la fortaleza de lo hermoso que estaba viviendo. "Hola, sí, tengo un programa en una radio online", que implica mucho más que elegir escucharla por internet, hay gente grosa y humilde haciendo comunicación, expandiendo reflexión, periodismo, humor, cultura...humanidad. Esto es parte de lo que se respira en Radio Pedal. No me quiero olvidar de cómo llegué y porqué, gracias a Darío y la bici, que todo lo une. Y lo más relevante de todo es que pude ver y comprobar dónde es mi lugar en el mundo: sin dudas uno en el que pueda hablar y escribir, sin dejar de ser yo y con infinitas ganas de cultivar nuevos y variados aprendizajes.
Viva la paciencia interna, el abrazo externo y la sonrisa segura.
Salutte !


Comentarios
Publicar un comentario