Aquí y ahora


Siempre me sentí atraida por la naturaleza,
los mensajes que en ella se revelan.

Los colores del cielo nunca se repiten
cada día afloran de una manera única
e irrepetible.

A cada segundo pueden cambiar
y lo hacen.

Si tomaramos esta filosofía los humanos pensantes,
¡tanto más podríamos alcanzar!

Un click
un micro segundo
y de un nubarrón grisaseo
nos vamos a un celeste clarito
o beige
o naranja con rosado.

Y el matiz ya es otro
ya es otro el sentir
la idea acompaña el latir
de ese pequeño movimiento
y solamente fue un color...
imaginen a otra escala
o dimensión.

También encuentro conexiones espirituales
con esos seres que nos despiertan familiaridad.
En el bus, un abuelo postizo acompañó mi trayecto
el viernes en el 300.

Saqué esta foto sin su permiso
y el cielo fue testigo de mi picardía.

Esquina de mi actual centro de estudio: Guaná - en el cruce con Br.Artigas

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Recuérdame", sobre peli Coco

Yo me perdoné

Una mirada canina *