Un show para todos los gustos
El
mundial es un evento masivo que atrae a la mayoría de los mortales.
A aquellos que no se consideran futboleros, patriotas o hinchas les
resulta inevitable contagiarse de los efectos que genera.
Y
es que pasan cuatro años durante los cuales cada país y sus
respectivas selecciones transitan distintos caminos que los hacen
llegar -o no- al destino elegido para disputarse el campeonato que
nació en Uruguay, en el año 1930.
La
gloria de campeones por momentos tiñe de nostalgia el presente, pero
no lo llega a realizar en su totalidad. A pesar de las comparaciones
que se escuchan en la prensa, que los expertos memoriosos de cada
hazaña cuentan, cada jugador es único e irrepetible, y si se le
carga una mochila de casi un centenario, es difícil que el chancho
chifle.
Argentina:
“Agrandaditos”
“Estoy
convencido que este será el mundial de Messi”, dijo el delantero
de Boca, Carlos Tévez, quien no viajará a Rusia por una lesión. De
todas formas, tiene mucha fe en su compañero, como la tienen todos
los habitantes de la República Argentina.
Los
rivales y sus bajas
¿Juega
la estrella máxima o no juega? Juega la ansiedad y la incertidumbre
de saber si estará apto, recuperado y con la posibilidad de ser
titular el goleador Mohamed Salah, la estrella de Egipto, selección
a la que se enfrentará Uruguay en su debut mundialista.
“Vamos
a esperar hasta el último momento para decir si juega o no”,
dijo el médico del equipo, Mohamed Abu Al Ela.
Propuestas
diversas
Distintos
jugadores son tentados para cambiar de club, un suceso que se repite
en las competencias mundialistas y que tiñe el hoy de mañana.
La
celeste, con los pies en la Tierra
“Nunca
nos caracterizamos por ser favoritos. La mística nuestra siempre es
ser humildes e ir partido a partido, trabajando duro. Las
estadísticas las pone la prensa, pero nosotros llegamos como una
selección más”, expresó el futbolista de Cruzeiro de Brasil,
Giorgian de Arrascaeta.
También
manifestó que los jugadores deben ser “polifuncionales”, de
manera tal que puedan rendir en función de equipo, tal como
acostumbra hacerlo Uruguay.
La
previa
La
ciudad se viste de color cielo y hasta el David de la explanada de la
Intendencia de Montevideo sabe que se juega la copa 2018.
Los
dedos de la playa Brava en Punta del Este, la fachada del shopping
Tres Cruces, la cebra peatonal del Palacio Legislativo y la lista de
lugares públicos adornados con símbolos celestes podría continuar.
Habría
que ver si todos estos condimentos son un aporte o un parche de otras
cuestiones que están en la lupa, pero no bajo la luz.
Catalina Saibene
Redacción Taller Prensa
Utu Comunicación Social - 13 de Junio 2018
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